"If I'm lost, please, don't find me!" -Crystal Castles "Todo esto resulta tan descabellado que a un psicólogo se le haría la boca agua." -Stieg Larsson
miércoles, 9 de julio de 2014
miércoles, 25 de junio de 2014
Me this summer
Con el pelo tintado y acalorada, me acuerdo de ti. Me pregunto qué haces que no me llamas para salir a tomar helado y me contesto que estás en la playa.
Yo no estoy en la playa, estoy encerrada en mi casa. Sí, me gustaría estar tirada en la arena.
Ya no me puedo vestir de negro. Ahora voy de blanco. La ropa interior es azul.
Cómo explicar que me siento bien en los baños públicos. Me siento en el retrete con la tapa cerrada a pensar. Allí encerrada le doy vueltas a todo. Deseo olvidarlo todo.
¿Pero entonces qué sería?
Foto de Cheyenne Sophia
sábado, 21 de junio de 2014
Twigs x Yeha
In the left, dressed with a beautiful moon & stars print croptop, FKA twigs. Singer, and, as I met her, dancer.
Next to her, Creepyyeha, designer of the most creepy and intimate fashion. I'm one of her Babydolls.
lunes, 16 de junio de 2014
Creepygal V
Después de cuatro días encerrada en la habitación, sintió deseos de salir.
Alba tenía un armario variopinto. Iba coleccionando prendas extravagantes que después combinaba sin sentido, consiguiendo un look grotesco y alternativo. Las camisetas psicodélicas eran sus favoritas. Y para ella hacían juego con pantalones cortos brocados o con lentejuelas. Los accesorios no eran más disimulados: gigantescos collares dorados con imágenes de dioses que no eran conocidos, anillos con pinchos, maxibolsos con distintas telas a un lado y al otro (el de esta noche llevaba un rosal en rosa por delante y esparto por detrás), leotardos, chokers atados con lazos y retales colgados de estampados atrevidos como leopardo, taftán y hawaiano.
Alba no hablaba con nadie. Hace años que dejó de comunicarse con la gente. Sólo habría la boca para poner entre sus labios, siempre pintados de lavanda, un cigarrillo. Se colaba en las discotecas y se metía etre la muchedumbre. La gente la empujaba y la pisaba, pero Alba seguía avanzando a lo largo de la pista de baile sin molestarse y fumando.
Estaba muy delgada. Se alimentaba a base de galletas. Sólo mordisqueba galletitas. Eso sí, las consumía de todas las variedades. Sus favoritas llevaban frutos secos.
La atropellaron cuando se recogía de la fiesta. El golpe no fue mortal, pero ella se quedó tendida en el asfalto mirando el cielo. Se le antojó demasiado oscuro y cerró los ojos. En el aterrizaje se había roto la nariz y la sangre manchaba su barbilla y su cuello pálidos.
Se preguntó que a dónde pertenecía ella. Suponía que a ningún sitio. Ni siquiera a sí misma.
Alba tenía un armario variopinto. Iba coleccionando prendas extravagantes que después combinaba sin sentido, consiguiendo un look grotesco y alternativo. Las camisetas psicodélicas eran sus favoritas. Y para ella hacían juego con pantalones cortos brocados o con lentejuelas. Los accesorios no eran más disimulados: gigantescos collares dorados con imágenes de dioses que no eran conocidos, anillos con pinchos, maxibolsos con distintas telas a un lado y al otro (el de esta noche llevaba un rosal en rosa por delante y esparto por detrás), leotardos, chokers atados con lazos y retales colgados de estampados atrevidos como leopardo, taftán y hawaiano.
Alba no hablaba con nadie. Hace años que dejó de comunicarse con la gente. Sólo habría la boca para poner entre sus labios, siempre pintados de lavanda, un cigarrillo. Se colaba en las discotecas y se metía etre la muchedumbre. La gente la empujaba y la pisaba, pero Alba seguía avanzando a lo largo de la pista de baile sin molestarse y fumando.
Estaba muy delgada. Se alimentaba a base de galletas. Sólo mordisqueba galletitas. Eso sí, las consumía de todas las variedades. Sus favoritas llevaban frutos secos.
La atropellaron cuando se recogía de la fiesta. El golpe no fue mortal, pero ella se quedó tendida en el asfalto mirando el cielo. Se le antojó demasiado oscuro y cerró los ojos. En el aterrizaje se había roto la nariz y la sangre manchaba su barbilla y su cuello pálidos.
Se preguntó que a dónde pertenecía ella. Suponía que a ningún sitio. Ni siquiera a sí misma.
| Alba, entre la gente, sacando un cigarrillo. |
Peach reasons
i had to make this transparent for peach reasonsEste melocotón me recuerda a tus mejillas. Aunque tú tienes la piel más morena, son igual de suaves y ruborizadas. Estoy deseando coger tu cara entre las manos. Mirarte un poco antes de comerte a besos. Supongo que te echo de menos... Por eso me siento como un melocotón...
(you can delete that)
sábado, 31 de mayo de 2014
Virginidad
Chiara Bautista
Todas las tradiciones y religiones son opresivas. Incluso las nuestras, aunque estés acostumbrado a ellas. Luego me hablan de las "atrocidades" que hacen "con las mujeres" en otras culturas. Y pienso en los problemas que tenemos las mujeres, justo ahora y justo aquí, para muchas muchas cosas: el aborto (para empezar la lista con fuerza), la violencia machista (y el trato, demasiadas veces, como objetos sexuales y los pequeños gestos que sufrimos de nuestra sociedad), conseguir la equidad a la hora de trabajar... En fin... Deberíamos ser más realistas y solucionar primero nuestras injusticias.
Y aquí un blog para pensar un rato :) : http://conoarmadoconoliberado.tumblr.com/
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